Aunque el negocio de la restauración está experimentando una lenta recuperación, el sector ha acusado con fuerza la incertidumbre económica: los restauradores europeos han registrado, en 2016, una disminución de la actividad respecto al año anterior.

En este contexto, antes de lanzarse a la apertura de un nuevo restaurante, es más importante que nunca conocer bien los factores clave para el éxito.

¿Cuáles son los ingredientes de la receta para el éxito de un restaurante?

Presumiblemente, la calidad de los productos y de la cocina juegan un papel esencial para que un restaurante triunfe. Una cocina pésima ahuyentará al cliente, que no solo no volverá jamás sino que además compartirá su opinión negativa con todo su entorno.

Por lo tanto, tener una buena cocina es fundamental.

No obstante, cuando uno acude a un restaurante no lo hace solo para alimentarse sino también para vivir una experiencia.

Por este motivo, la acogida, el servicio y la ambientación general son elementos fundamentales para la prosperidad de un restaurante. También es conveniente contratar un personal bien cualificado, pero igualmente importante es definir bien su identidad, branding y posicionamiento.

Finalmente, aun ofreciendo una comida buena y una experiencia absolutamente agradable, todavía falta asegurar que la oferta esté bien adaptada a las expectativas de los clientes para que estos se vayan satisfechos.

Por lo tanto, tras definir sólidamente el concepto del restaurante y adaptar su oferta al público diana, quedará decidir lo más importante: su ubicación.

Ciertamente, si el 60 % de las aperturas de restaurantes fracasan durante el primer año y el 80 % no superan los 5 años, esto se debe sobre todo a una mala ubicación.

Dicho esto, ¿qué significa elegir una buena ubicación para un restaurante?

Aunque son muchos los factores que se incluyen en la definición general de una buena ubicación, destacan por su importancia el tráfico y la competencia en los alrededores.

El tráfico se calcula mediante el recuento del número de personas en las hora punta, de la mañana y de la noche. De ello se derivan varias conclusiones, como la estacionalidad (un lugar abarrotado en verano pero desierto el resto del año), y sobre todo el perfil de la clientela de la zona (turistas, trabajadores, residentes…).

La competencia es también crucial: puede haber una gran afluencia al mediodía, pero si la mayoría de empresas de alrededor tienen una cantina, esto tendrá impactará negativamente en el volumen de negocio del futuro restaurante.

De la misma manera, la ausencia de restaurantes no es necesariamente buena, de hecho, los competidores tienden a agruparse para atraer a la clientela. El aislamiento no es un factor positivo para el éxito futuro de un negocio.

Sin embargo, si bien es cierto que determinados factores generales de localización influirán en el éxito de un establecimiento, no olvidemos que un restaurante es la combinación de un concepto y una clientela ideal.

Una buena ubicación se sitúa allí donde estén los clientes sensibles al concepto específico del restaurante.

Además, no todos los restaurantes son adecuados para todos los lugares, y viceversa.  

Es esencial definir con precisión el tipo de clientes para localizarlos geográficamente y así seleccionar la mejor ubicación.

¿Cómo seleccionar una zona geográfica acorde con el perfil de tus clientes potenciales?

Aunque esta etapa pueda parecer compleja y laboriosa, existen herramientas de análisis que facilitan y optimizan la tarea; por ejemplo, la Localización Inteligente.

La Localización Inteligente da acceso a una panorámica de todas las características de la población y de los puntos de interés (parques, monumentos, colegios, centros comerciales, etc.) de una determinada zona. Lejos de ser un análisis superficial, la Localización Inteligente da información como la edad media, la renta disponible, el tráfico peatonal calle por calle, los posibles competidores o incluso la concentración de puntos de interés. Todo ello representado sobre un mapa interactivo.  

Seleccionando los criterios preestablecidos relativos al perfil tipo de la clientela diana, las herramientas de localización mostrarán directamente las zonas geográficas que reúnen estos criterios, garantizando de este modo una ubicación lo más próxima posible a los clientes potenciales.

La Localización Inteligente simplifica la toma de decisiones, mejora el rendimiento y aumenta los beneficios de la inversión, por eso numerosos actores de la restauración ya la utilizan en su estrategia de expansión. A título de ejemplo, cabe destacar a Goiko grill, Papa John’s y La Tagliatella o incluso el gigante del fast food KFC, entre los que ya utilizan la Localización Inteligente que ofrece GEOBLINK.

Al disponer de diferentes bases de datos (información pública, colaboraciones,…), Geoblink da acceso a análisis estadísticos avanzados, basados en técnicas de machine learning y big data, visualizables en forma de mapas geográficos sencillos e intuitivos que garantizarán el éxito de tus restaurantes.

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