Existen cuatro tendencias que están contribuyendo a que nuestros clientes den mayor importancia a la salud y el bienestar a la hora de escoger un restaurante

  1. El envejecimiento de la población. Es evidente que la pirámide de población se ha invertido, y por tanto nuestros clientes envejecen y viven más. Y su dieta alimentaria va cambiando en función de la edad.

  2. El aumento del número de enfermedades crónicas, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo dos, las enfermedades respiratorias, y el cáncer son las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo. Una de las soluciones pasa por modificar las conductas alimentarias.

  3. Un aumento de la prevención. La alimentación ya se enfoca como una medicina. Y nuestros clientes tienen un papel cada vez más activo en el cuidado de su salud. Por ello siguen unas pautas nutricionales adecuadas para prevenir o controlar muchos problemas de salud (la obesidad, la diabetes, el colesterol alto, o la hipertensión).

  4. Los consumidores están cada vez mejor formados y conectados. Las nuevas tecnologías ofrecen a los consumidores acceso a una gran cantidad de información sobre salud y productos que pueden utilizar para mejorar su salud.

Visto lo anterior, en nuestros restaurantes tenemos muchas oportunidades para introducir productos relacionados con la salud y bienestar, y de esta forma responder a las nuevas necesidades del consumidor e incrementar en última instancia nuestra facturación.

Algunos ejemplos:

  • Los consumidores de restauración “casual food” les gusta la rapidez de servicio, pero a la vez quieren opciones frescas y más saludables. El “casual food saludable” es una tendencia que ofrece nuevas oportunidades de conceptos de restauración.
  • En nuestra oferta gastronómica ya es obligatorio incluir opciones para necesidades dietéticas especiales.
  • A la hora de evaluar nuestra oferta gastronómica debemos hacer un esfuerzo en eliminar reducir, o reemplazar ingredientes no deseables para la salud, promocionándolo de forma clara y destacada en nuestra comunicación.
  • Incorporar información nutricional de los platos, con el fin de ayudar a los consumidores a realizar elecciones más saludables.
  • El desayuno representa una enorme oportunidad de crecimiento. Además nos encontramos con una fuerte tendencia en la recuperación de la panadería y bollería artesanal.
  • Nuestro restaurante debe añadir dos nuevos valores: la salud y la transparencia. Los consumidores exigen una mayor transparencia en relación a la información sobre dónde y cómo se ha cultivado un alimento y cual ha sido el proceso de cocinado a la hora de convertirlo en un plato.
  • Para nuestros clientes (que suelen disponer de poco tiempo para planificar y preparar su comida) la calidad, el sabor, y la frescura es lo más importante.

Todos los puntos anteriores definen un nuevo escenario del que podemos extraer determinados beneficios para nuestro restaurante. Tan solo necesitamos reinventar nuestra propuesta gastronómica, pedir ayuda a nuestros proveedores habituales, y replantear la forma en cómo lo comunicamos a nuestros clientes.

Lluis Codó Pla

CEO

ISGEG Instituto Superior de Gestión y Gastronomía

www.isgeg.edu.es